lunes, 18 de junio de 2012

Mi casa

Mi casa no me pertenece, ni a nadie de los que viven en ella, pero todos decimos "mi casa".
Mi casa siempre está hedionda a cigarro y parafina.
Mi casa es fría y oscura.
Mi casa está llena de personas, y de comida, y de hambre y de soledad.
En mi casa nunca está limpio el baño.
En mi casa cuando llueve se echa a perder el calefont.
Mi casa tiene colores oscuros... igual que sus habitantes.
Mi casa es horrible, tiene malas vibras, mal olor, es oscura, tiene el baño y la cocina en el patio, es fría y húmeda. Pero lo peor no es la casa ni sus características, lo peor es eso, que es mi casa.

jueves, 7 de junio de 2012

Corrupción

Corrompiste mi niñez, mi confianza, mi vida, mis deseos, mis miedos, mi dolor, mi sentido de mundo, de familia, del bien... corrompiste todo lo que nunca tuve para volverme un ser cubierto de vidrio templado. Pero como toda maleza, no dura para siempre.
Y ahora... toda esa corrupción me hizo tomar un rumbo inesperado y bueno -eso espero-.
Y ahora, soy yo la que tiene la oportunidad de ser feliz.
Y ahora soy libre.
Y ahora me río.

sábado, 19 de mayo de 2012

¿Qué es enamorarse?

  • Enamorarse es sufrir el encanto de alguien o alguienes o algo que nos envuelve y nos deja con la boca abierta por horas.
  • Enamorarse es una pulsión que permite hacer cosas que hemos criticado siempre en otros, sin saber que éramos capaces de ello.
  • Enamorarse es ser ridículo en su máxima expresión y sentirse orgulloso de ello.
  • Enamorarse es un proceso de entrega involuntaria que nos encanta. Sufrir y disfrutar por partes iguales, porque nadie nos saca de la cabeza que vale la pena.
  • Enamorarse es aceptar más cosas de lo correcto, e incluso más de las que una se soporta a sí misma.
  • Enamorarse surte el mismo efecto en todos, si de verdad es enamoramiento, nos vuelve gentiles, simpáticos, amables, amorosos, tiernos, ridículos, celosos y felices.
  • Enamorarse tiene que ser CREER, tiene que serlo porque si no se cree en lo que se está contruyendo, o en esa persona, o en uno mismo, nada va a resultar.
  • Enamorarse es todo lo dicho y mucho más.

Les deseo, en serio, que se enamoren, para que se unan al grupo de perdedores con todo el orgullo que se merece esa persona que es, por supuesto, la más bella y perfecta para nosotros.

jueves, 15 de diciembre de 2011

A Mercedes Dunstan

Es mi primera vez en el Cementerio Católico. Bien frío el lugar, hay más muertos que aire y hacen falta varios árboles. 
Dos perros llenan de alegría las rondas de los guardias, al menos eso me contaba mi tía: "cuando yo salía a hacer las rondas los perros se me atravesaban y algunas veces casi me botan".
Intespestivamente tuvimos que ir a la capilla para recibir las cenizas de nuestra querida Mercedes. 
Pareja e hijo totalmente disfrazados de terno. Rodrigo prefirió el clásico negro, Nelson -menos formal o menos anticuado- con azul marino se presentó a los asistentes.
La espera de pie se suplió con la aparición extraña de un hombre vestido de escocés con una gaita a cuestas. Caminó seguro y consciente de lo mucho que llamaba la atención a probar en una esquina tan lejano instrumento. Ahora en la puerta de la capilla está tocando mientras todos fingen ignorarlo. Al parecer es para esta ceremonia. En efecto, lo era y nos acompañó en la peregrinación a la capilla. El ánfora sobre una mesa de mantel blanco. Yo también me siento en blanco.
Varios ramos de flores, muchos colores, predominan los lilium.
Una capilla enorme, con pésima acústica como todas, todos atentos a la ceremonia. Los típicos paseos de tacos desubicados.
No me fue posible ignorar que Rodrigo se secó las lágrimas al dejar delicadamente las cenizas de su madre sobre la mesa.
Todos en silencio, todos buscando paz, Nelson lee un trozo de la Biblia.
Un guardia con pinta de sacristán que saludamos hace mucho rato dirige algunas palabras a los asistentes, los hace cantar repetidamente "el señor es mi pastor, nada me habrá de faltar". Más lecturas, más silencios. El cura sigue hablando. La mitad de los asistentes, si no exagero, lo escuchan con el corazón, el resto sufre en silencio.
Todos intentamos escuchar atentos, pero...a palabras necias, oídos sordos.
Tía, lamento no haberla visto por mucho tiempo. La quise siempre, y le estaré eternamente agradecida por sus regaloneos.
No recuerdo si era católica, pero si le gusta esto, espero que le parezca una buena despedida.
Lamento lo mucho que sufrió y me alegro por todo lo que aprendió.
Gracias por su sonrisa, su buena voluntad, y por su fortaleza. Por su ayuda indiscriminada hacia nuestra familia. Por su amor por los animales, y por haberme querido.
Muchas gracias.
                                                                     


domingo, 28 de agosto de 2011

Mi hermana


Ella es como de mi propia piel.
A veces en esos momentos de profunda oscuridad el pensar en ella me ayuda a salir de eso. Al menos por escasos segundos.
Me hace tener voz.
Me hace crecer.
Me ayuda a creer, que es lo que francamente más me cuesta.

Es bueno saber que no estás sola, y que de hecho no tienes la libertad de estarlo.

Sé de alguien que la quiere como hermana, aunque no lo note. Ella hoy me preguntó por esa persona, y además me comentó que la echaba de menos.

Hay cariños extraños que se producen por personas que ni siquiera nos propusimos conocer.
Yo añoré su fecundación, su crecimiento (se fue al chancho un poco), su nacimiento, y su compañía.

Amor, fraternidad.

Es genial ser la mayor cuando en realidad no lo eres.

Bonita.

sábado, 23 de julio de 2011

Óyeme

No soy yo
la que cae
rendida en tus brazos.
Eres tú
el que perfecto cabes
en los míos.
Alicia Salinas

XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
y digo aun: ¿por qué callé aquel día?
y ella dirá: ¿por qué no lloré yo?
Gustavo Adolfo Bécquer